Hay lugares donde el silencio no es una opción de menú sino una consecuencia inevitable de dónde estás. La Cabaña Josefina es uno de ellos.
En el corazón de la Sierra de Ancares, a 1.200 metros, en una aldea de cuatro habitantes, sin cobertura móvil, sin wifi, rodeada de bosque de roble por todos los flancos. Piedra original del siglo pasado. Chimenea de leña. Reserva de la Biosfera UNESCO.
Aquí no hace falta apagar el móvil. El móvil se apaga solo.
"Una aldea de cuatro habitantes. El bosque de roble empieza donde termina la piedra. No hay señal. No hace falta."